Conoce a los 5 enemigos de tu piel en verano

¿Estás a punto de coger vacaciones o ya las tienes? ¡Qué bien y qué envidia! Disfruta mucho, pero ten en cuenta tu piel y las amenazas a las que se enfrenta durante estos días estivales. Como dato, te contamos que la Academia Española de Dermatología y Veneorología (AEDU) afirma que el 15% de la población sufre quemaduras en la piel estos meses.

Cada piel es diferente. Por eso hoy te ofrecemos estas recomendaciones básicas para cuidarla en verano:

  • Sol: los efectos dañinos de los rayos provienen de las radiaciones UVB y UVA y aceleran el envejecimiento. Para evitarlos, utiliza a diario, tomes o no el sol, e incluso aunque esté nublado, fotoprotectores con un amplio espectro y enriquecidos con activos que actúan de escudo. Hazlo entre 20 y 30 minutos antes de la exposición y repítelo cada dos horas o al salir del agua. Además, te aconsejamos que evites la luz solar entre las 10 y las 16 horas, ya que la radiación de rayos ultravioletas es más elevada.

  • Cambios de temperatura: las elevadas temperaturas incrementan la sudoración, que contrasta con la sequedad del cambio de temperatura del aire acondicionado, por ejemplo. Cuando las temperaturas bajan, tu piel se contrae y disminuye la irrigación, produciéndose una falta de oxígeno y de otros nutrientes, que aumenta la sensibilidad y tirantez. Para combatirla, aplícate cremas y sérums con la piel limpia, por la mañana y por la noche, con especial hincapié tras la exposición.

  • Cloro y sal: son los responsables de la sequedad de la piel, favoreciendo la aparición de erupciones cutáneas. La solución es limpiar e hidratar: toma una ducha después del baño para mantener la piel lo más limpia posible. Además, exfóliala y utiliza productos naturales nutritivos, no grasos y con antioxidantes acordes a tu tipo de piel.

  • Contaminación atmosférica: las altas temperaturas y las condiciones climatológicas de esta época incrementan la contaminación ambiental y generan más radicales libres, que crean arrugas y reducen los niveles de vitamina E y C. Muchas de las partículas contaminantes tienen contacto con la dermis y provocan sequedad, irritación o enrojecimiento y falta de firmeza. Te aconsejamos utilizar un jabón neutro y exfoliar la piel para retirar cualquier impureza en los poros.

  • Viajes en avión o coche: durante estos desplazamientos hay bajos niveles de humedad, cambios en la presión atmosférica y rayos solares,