AJO NEGRO: POR QUÉ ES BUENO TOMARLO EN EXTRACTO FLUIDO CONCENTRADO

En estos últimos años hemos podido comprobar cómo el ajo negro se ha ido introduciendo en nuestra vida de manera progresiva, tanto a nivel culinario por su sabor, como a nivel terapéutico por sus múltiples propiedades para la salud.


Este ingrediente se obtiene a través de la fermentación enzimática del ajo común, mediante un largo proceso que dura alrededor de dos meses a una temperatura óptima y con un alto índice de humedad. Durante la maceración, cuya duración es de cuarenta días para la total extracción de principios activos, se utilizan diferentes sistemas, basándose en ancestrales principios espagíricos, alquímicos y bioenergéticos de la física cuántica. Su objetivo es aumentar la vibración energética de este preparado, logrando regular, al mismo tiempo, el sistema energético del ser humano, del que dependen nuestros procesos mentales y emocionales (miedos, inseguridad, irritabilidad, ansiedad, etc.).


Innumerables estudios y publicaciones corroboran las propiedades terapéuticas del ajo blanco común a nivel circulatorio, inmunológico, respiratorio, reumatológico, etc. Pese a ello, existen también diferentes desventajas, como es el caso del olor, el sabor, la transpiración o las intolerancias, que limitan su consumo.

Sin embargo, nuevas investigaciones muestran que el ajo negro logra eliminar todas estas características negativas del ajo blanco, como el mal aliento, la intolerancia o el mal olor de la transpiración y a su vez incrementa sus propiedades, debido a la mayor concentración, estabilidad, valor biológico y biodisponibilidad de los nutrientes, permitiendo ser administrado en formas concentradas sin riesgo de toxicidad.


Estos estudios han mostrado una mayor efectividad y seguridad en el uso del ajo negro, por lo que ya se pueden tratar estas dolencias